jueves, 5 de diciembre de 2013
Traficantes de felicidad.
sábado, 23 de noviembre de 2013
Como si fuese de cristal
miércoles, 7 de agosto de 2013
La luna si quieres.
"Cuando sepas de mí". Risto Mejide
“Cuando sepas de mí, tú disimula. No les cuentes que me conociste, ni que estuvimos juntos, no les expliques lo que yo fui para ti, ni lo que habríamos sido de no ser por los dos. Primero, porque jamás te creerían. Pensarán que exageras, que se te fue la mano con la medicación, que nada ni nadie pudo haber sido tan verdad ni tan cierto. Te tomarán por loca, se reirán de tu pena y te empujarán a seguir, que es la forma que tienen los demás de hacernos olvidar.
viernes, 19 de julio de 2013
Café y otro tipo de adicciones.
A tí te tuve desde hace tiempo, y sin buscarte te encontré.
Sin buscar tus besos les tuve todos, sin buscar tus te quieros, les tuve también.
jueves, 27 de junio de 2013
Enredos de tí.
Describir diezmil encantos diferentes es más difícil que pedirle al mundo que se acabe para yo seguir contigo.
lunes, 17 de junio de 2013
Pisemos las horas, matemos el tiempo.
De las cosas, de las personas, de las casualidades, de las elecciones, de los pilares y de las presencias.
Y si todo, mucho mejor.
miércoles, 12 de junio de 2013
domingo, 2 de junio de 2013
Cuatro-cientos.
viernes, 24 de mayo de 2013
Sin trabas ni impedimentos.
Dime que sabrán ellos del verbo querer, si no saben lo que es tenerle de frente.
Si no saben lo que es su sonrisa en un colapso de las mías. Tampoco lo que es cogerle de la mano y pasarla por encima de mis hombros andando por la calle. O simplemente mirarle y pensar en qué sería de mí, si algún día decidiera optar por los puntos finales.
Qué idea tendrán ellos de lo que significa tenerle y apenas sentir miedo, del tenerle celos a las noches por pasarlas todas con él antes que yo, y de los amaneceres ni te cuento.
De lo que significa su apoyo cuando caigo y su mano para seguir con ello.
De lo que es mirarle mientras no es consciente. De lo que es no poder pasar más de cinco minutos enfadados e inevitablemente romper a reír.
Y dime una vez más, que sabrán de ello, si el querer no ocupa espacio, y mucho menos, tiempo.
martes, 14 de mayo de 2013
Depende del día o depende de tí.
De cerca y de lejos.
De frente y de espaldas.
Viendo o sin verte.
Tocando o sin poderlo hacer.
Hablando o pensando.
Riendo o llorando.
Escribiendo o leyendo.
Con y sin pros.
Con y sin contras.
Bien y mal.
Mejor y peor.
Más o menos.
Pero siempre queriendo...
También en silencio, o gritándolo en versos.
En alto o en bajo.
Escrito o hablado.
Pensado y callado.
Pasivo o sentido.
Triste o alegre.
Con miedo o con ganas.
Con celos. Sin ellos.
Con pausa, con prisa.
Con risa y con vida.
En blanco y en negro.
También en color...
De una o de miles,
pero de todas las formas,
te quiero.
domingo, 12 de mayo de 2013
Incertidumbre escrita en tu piel.
Cuando uno coge velocidad, el otro se prepara para el relevo, y así el equilibrio se mantiene en perfectas condiciones.
Cuando uno cae, el otro está ahí para hacer que no sea más que un tropezón sin importancia.
Me tienes, y creo que te tengo. Porque quiero tenerte. Porque quiero seguir contando noches, días, semanas, meses, minutos y segundos que me dejen sin aliento.
Cometer el delito de que lo más lejos que estés de mí sea a dos centímetros de mis labios, y arriesgarnos a ello durante mucho tiempo más.
Tenerte en sueños más que en mi almohada es difícil de llevar, pero prefiero soñarte a que la única pesadilla sea estar sin tí, porque mira, a estas alturas no creo que pudiera soportarlo.
Deshechar cualquier indicio de rutina monótona, haciendo de cada día a tu lado uno nuevo, pero sobre todo diferente, y si queremos, especial también.
Y si nos lo proponemos, podemos juntar miradas, abrazos, besos y caricias, pero únicamente con la complicidad de guinda, para que el cóctel, sea perfecto joder.
miércoles, 1 de mayo de 2013
Sin tí no.
No hay más palabras que los besos que nos damos, ni más verdades que nuestras miradas.
Soy capaz de sentirlo todo en un solo suspiro, porque mira, no se que has hecho conmigo, pero desde que te tengo soy otra convertida en delirios de tí.
Una sola caricia, una sola mirada, una sola sonrisa bastan para saber que estás ahí, que no te vas, que te quedas conmigo dejándome quererte cada dia un poco más, y mejor.
Puedo echar la vista atrás y hoy decir que somos otros nuevos, otros juntos, otros dos.
Otros mejores, otros más vivos, otros cada dia más nosotros.
He cogido velocidad y lo siento, pero no puedo frenar, ni quiero. Solo pretendo llevar al límite este vaivén de debilidades que me hacen continuar, si es que existe límite, porque aquí, no hay fronteras que permitan pausa alguna.
Solo sé escribirte por las noches, porque es cuando me faltas, cuando el frío invade mi cama y la habitación se llena de ganas de tí. En cada minuto de distancia está mi ansia de volverte a sentir cerca, porque cuando lo estás, toda circunstancia exterior pierde sentido, siendo lo único importante ese momento entre los dos.
Pediría, que se apagase el mundo y quedarme a solas con tu cuerpo, que me tiene sumida en un sinfín de sensaciones, con tus labios y tus manos, con tu espalda y con tu piel.
Contigo, conmigo y con la vida por delante. Siendo tú más yo, yo más tú, y más los dos.
Porque ya son tres, y espero más.
lunes, 29 de abril de 2013
Cuentas pendientes.
Es el simple roce piel a piel, ese que hace que se te paralice el corazón durante tres segundos y luego vuelva a la carga a mil pulsaciones por minuto.
Pero esa sensación no la provoca cualquiera, ni un simple desenfreno de una noche, ni un típico amor efímero de verano.
Sólo las excepciones saben causar esencia y dejar huella, y has sabido bien como hacerlo desde el principio.
Cambiar el "derecho a roce" por el roce con derecho fue la mejor elección entre todos los errores cometidos, pero a veces hace falta darte unas cuantas hostias, hablando mal y pronto, para ser realmente consciente de eso que siempre ha estado delante de tus narices.
Elegí quedarme con lo verdaderamente bueno, y es que donde estén las caricias por la espalda, que se quiten los besos borrachos de tanta lujuria y tan poco sentimiento.
Me he quedado con esas miradas que piden a gritos una cama donde arreglar los asuntos pendientes, con las risas ensordecedoras que callan todo lo que podrías decir con un simple beso, con discusiones que acaban con insultos llenos de inocencia y ternura, con noches que sueñan amaneceres conjuntos.
Creo en el hoy por encima de cualquier para siempre, y es que esto no va de dudas ni miedos, sino de ganas de tí.
sábado, 20 de abril de 2013
FELICIDAD y otras drogas psicotrópicas
Como el jodido big-bang que dio inicio a lo que hoy somos.
Como el sol en pleno invierno.
Como el primer trago de agua en un domingo de resaca y como la primera copa que te lleva a otras tantas más.
Como cuando consigues sentarte en el asiento de ese tren que creías perder.
Como reírte hasta llorar.
Como gritar a los cuatro vientos un ¡hola! desmesurado y que encima, el eco te responda.
También, es como conseguir sacar ese maldito ejercicio de matemáticas que veías imposible de resolver.
Como el primer baño del verano.
Como el aprobado en filosofía.
Como la brisa de un dia soleado.
Igual que un te quiero susurrado...
Como el tú y el yo.
Como reírte a carcajadas y que la gente te mire como si de un loco se tratara.
Como acordarte de algo que te haga sonreír...
Así, de la misma manera, es poder mirarte y sentir tranquilidad.
sábado, 30 de marzo de 2013
Ingenuidad en las miradas.
Conozco de sobra tu mirada.
He conseguido descifrarla.
He conseguido también hablarte a través de la mía.
Conozco lo suficiente tus palabras.
Sé cuando guardan sinceridad y certeza.
Sé también lo precisas y calculadas que son cada una de ellas.
Conozco, lo justo, tu ritmo cardíaco cuando estás conmigo.
Puedo saber cuando está a punto de darte un vuelco.
Puedo saber también cómo estabilizarlo en cuestión de segundos.
Conozco, y podría calcarlo con los ojos cerrados, las comisuras y el relieve de tus labios.
Soy capaz de sentir a través de ellos.
Soy capaz también de vivir de tus besos.
Que sabes que soy tan transparente como el agua.
Porque puedo equivocarme pero no te engañaría.
Puedo girar bastante más deprisa de lo que luego tardo en equilibrarme.
Puedo maltratarlo todo aunque lo quiera,
y hay cuando no tengo nada y puedo con todo,
y hay cuando no puedo con nada y, además, no lo quiero.
Que el "se mira pero no se toca" equivale al "se siente pero no se entiende" y mírame, haciéndome un hueco en tu vida, tocando lo que se mira y entendiendo lo que se siente.
Y que al fin y al cabo, soy solo el delirio en ayunas de nuestras intenciones reflejadas en miradas. Solo eso, solo reacción, solo sentimiento.
martes, 19 de marzo de 2013
Alternancia de latidos
Suspiros, de vida, de sentimientos.
Cada mirada, cada caricia, cada roce piel a piel.
Cada momento, cada palabra, cada recuerdo de tí y de mí.
Cada abrazo, cada beso, cada pálpito...
Cuando uno y uno no suman dos, sino un todo completo, un todo perfecto, cuando la confianza ya no es sólo eso, sino pura complicidad. Cuando los momentos pasan a ser recuerdos llenos de tí y de mí, cuando al mirarte siento como si llevase toda la vida.
Cuando todo esto te hace darte cuenta de todo lo que puede llegar a significar alguien en cuestión de escasas semanas, sientes que no es mera casualidad, ni es un: bueno vamos a probar a ver que tal.
Cuando el sentimiento se cruza por medio, es mucho más complejo que eso, es un: te quiero, aquí, ahora y por mucho más tiempo.
lunes, 4 de marzo de 2013
Únicamente.
Miedo al daño, tanto dado como recibido.
Miedo a sufrir.
Miedo a sentir demasiado.
Miedo a que te alejes más de la cuenta cuando ya no sé estar sin tí.
Miedo al miedo...
Sé que el miedo puede estar, pero no va a frenarme ni impedirme quererte un poco más de la cuenta.
Es tanto lo que queda por sentir que da miedo pensarlo, pero no sentirlo.
Con tanto y con tan poco se ha echo grande la ilusión y tengo la certeza de que lo más lejos que quiero estar de tí, es a tu lado.
domingo, 24 de febrero de 2013
La velocidad del atardecer.
Que se queje la luna si quiere,
por pasar las noches contigo en vez de dormir.
Que el sol se muera de envidia,
por vernos amanecer juntos.
Que las noches sean más largas que los días,
porque estemos soñando.
Que se muera de celos el viento,
al ver rozar nuestros labios.
Que las horas se vuelvan segundos,
al estar a tu lado.
Que nos den igual los grados bajo cero,
porque contigo no exista el frío.
Que las palabras no se digan,
porque las expresemos con miradas.
Que los sentimientos no se piensen,
porque se transmitan por caricias.
Que los tatuajes sean sin tinta,
porque los únicos que valgan sean tus besos sobre mi piel.
Pero sobre todo,
que no exista el tiempo perdido,
porque sin tí, nada sería igual.
martes, 19 de febrero de 2013
Un ginebra con pasión, por favor.
Sírveme una copa, te diría, un domingo a las 6 de la mañana, mientras bailo encima del sofá, y tú, me provocas con la mirada.
-Con mucho hielo, y más ginebra que limón.
Te acercas, muy serio, con la botella de Tanqueray sin ni siquiera estrenar, para decirme: No, cariño, yo si quieres, te emborracho a besos.
Te respondería con la mirada, y seguiría bailando hasta caer rendida, mientras tú, acabas de servir los gintonics.
Me mordería, en ese momento, las ganas de tirar las copas y comerte a besos.
Los domingos por la mañana siempre me parecieron de lo más peculiares.
Mientras tú me observas, yo te pienso, y aguantábamos así las ganas de volar a cada segundo, y con volar, ya sabes a lo que me refiero.
Con la libertad que me provoca sentir tu mirada detrás de mí, yo preparo la segunda copa, y da hasta miedo decirlo, pero no de la noche, sino del día.
¿Quién dijo desayuno con diamantes? A mi contigo me vale, y cuando unos empiezan el día, tu y yo acabamos, borrachos perdidos, de ginebra y pasión.
lunes, 18 de febrero de 2013
Simplicidad
No voy a bailar sobre las dudas. Ya no.
Voy a poner al alma a hacer malabares, es mucho más sencillo así.
Nadie, habría apostado por lo que hoy estamos empezando a ser.
Pero yo sí que apuesto.
Por un baile de palabras a oscuras.
Por un sinfín de carcajadas intercaladas a besos.
Por la infinidad en las miradas.
Soñarte, cada mañana, despierta, llena de ganas de tí.
Pudimos, haberlo encontrado mucho antes, pero su momento era aquí, ahora, sin quererlo ni buscarlo, como las cosas que de verdad valen.
Era cuestión de arriesgar, de reunír las ganas de perder el miedo, de poder mantener la cautela, de elegir hacerlo bien.
Puedes, si quieres, atraparme en un suspiro que me haga embriagar. Abrazarme hasta perder el control de alrededor.
Y pensar, que podemos conseguir mucho más.
sábado, 9 de febrero de 2013
Música y a vivir.
Ella, salía de su casa los lunes por la mañana, algo desaliñada, la ropa puesta de mala manera, el pelo sujeto en una coleta a medio hacer y una expresión de indiferencia.
Se enfrentaba al día a día como mejor podía, sin entender porqué debía hacer todas esas cosas que no la hacían feliz.
Dedicar más de 20 años de su vida a estudiar, libros por aquí, exámenes por allá... Vivir dificultades que marcan el destino, haber pasado por amores inoportunos y fugaces... Haber querido más de la cuenta a quienes luego se fueron sin dejar rastro. ¿Para qué?
A ella no la servía de nada todo eso si no podía mantener la sonrisa que siempre la caracterizó.
A veces, conseguía encontrar el sentido a todo aquello, pero no sabía cómo, simplemente, eran rachas felices. Pero con miedo, con miedo a volver a esos lunes grises con un sol resplandeciente en el cielo.
Cuando llegaban esos momentos, lograba plantarse frente al espejo, arreglar un poco su larga melena brillante y darse algo de color en las pestañas, todo ello unido a una amplia sonrisa y un enorme sentimiento de satisfacción interior. Sólo entonces conseguía seguir. Poder salir a pasar una tarde de risas, cervezas y amigos, que al fin y al cabo, era lo que la mantenía radiante todos y cada uno densos días de su vida.
Seguir con alegría y rebeldía en la sonrisa, era lo que la hacía vivir todavía.
martes, 5 de febrero de 2013
El tacto de las sonrisas, las miradas del corazón.
Puede ser miedo, a un repentino cruce de cables.
A que las cosas cambien, a no dar más de lo que recibo.
Miedo, a precipitarme y no querer avanzar, a volver a fallar.
A tenerlo y no aprovecharlo, a no saber decidir, a no poder acertar.
Pero no sólo eso.
También hay ganas, de arriesgar,
de intentar avanzar, de hacer las cosas bien.
De apostar por quien merece la pena, por conseguir apartar a quien no hizo más que incordiar y hacer más difícil las cosas.
Por dejar a un lado los prejuicios, por reír, por soñar. Contigo.
Porque si el tiempo ha decidido dar un giro al pasado, digo yo que por casualidad no será.
domingo, 27 de enero de 2013
Descoordinación
No quiero, rosas ni cuentos de ensueño.
No los necesito.
Tampoco quiero, ni necesito, todos esos besos sin sentimientos.
Rechazaré también cualquier tipo de desenfreno, sin argumentos.
Dejaré a un lado las palabras bonitas, pero vacías de realidades.
Abandonar, cualquier desordenado pálpito de duda.
Desechar, la arbitrariedad de pensamientos innecesarios.
Sin embrago, quiero, arriesgarme con aquello que pre-siento, pero me da miedo poder joderlo.
Bailo, en cada mirada apasionada que me dedica el viento, o tú.
Creo, que toco el cielo cada vez que logro fabricar una sonrisa sin esfuerzo, que no es lo mismo que reír, que reír no esconde sentimientos.
Muero, en todas las ocasiones en las que dudo si te convengo.
Temo, que la embriaguez de cualquier noche me introduzca al caos de afectos y pasiones.
Y sabemos, que las oportunidades marcan nuestras vidas, incluso las que dejamos pasar.
Pero digo, que tengo decidido dejar de cumplir años, para empezar a cumplir sueños.
viernes, 25 de enero de 2013
A mí, que me da por escribir a partir de medianoche.
Joder ¿y ahora cómo explico yo todo esto?
Mucho peor, ¿cómo cojones voy a poder entenderlo?
Cuánto desorden la hostia...
Nunca he sabido mantener,
e incluso no sé ni si me atrevería a decir,
si he alcanzado alguna vez el equilibrio de los latidos.
Creo que lo de enrevesar la vida lleva gustándome desde que dejé de hacer la cama por las mañanas,
para hacerla por las noches.
Como quien dice: la cama hecha, la vida deshecha ¿no?
Eso pasa cuando nos da por pensar.
Lo de la monotonía no va conmigo, quizá por eso prefiera optar por los cambios,
sobretodo repentinos, que dan más adrenalina.
Lo sencillo aburre, eso funciona así.
Quizá por eso, razón-corazón nunca lleguen a entenderse.
Sí, ese que bombea y nos hace funcionar, hace lo que quiere, no nos deja decidir, ni aunque queramos.
Y si nos salimos con la nuestra, tranquilos,
que tarde o temprano nos la devuelve,
colocando cada cosa en su lugar, o quien sabe, quizá todo lo contrario, por eso de tocar las narices más que nada.
Aún así, siempre nos quedará equivocarnos,
y por supuesto seguir provando, porque lo de intentar hace tiempo que quedó un poco de lado.
Sólo sé, que a día de hoy, lo único que toca es esperar,
a ver si decido recoger todo este caos.
lunes, 21 de enero de 2013
Poio y Piesitos
Podría empezar definiéndole de muchas maneras.
Podría empezar diciendo lo muy tocanarices que es, lo mucho que le encanta tener siempre la razón, lo tantísimo que le gusta que además de tenerla los demás reconozcan que la tiene.
Podría seguir diciendo lo asquerosamente vacilón que puede llegar a ser a veces, esa ironía propia que le caracteriza al incordiar.
Podría pasarme la vida entera intentando sacar todos los defectos que pueden caracterizarle, pero tranquilo, Mario, que ya llega tu parte buena.
Defectos, que dentro de lo que cabe no son tan malos.
Al lado de su ironía siempre se encuentra ese toque de humor que hace que no puedas estar más de tres segundos cabreado con él.
Junto a todos sus vaciles se encuentran esos piques continuos que siempre pretende ganar, y muchas veces lo consigue.
Aunque le cueste, si no lleva la razón puede incluso acabar reconociéndolo, algo poco común en él, pero no imposible.
También hay que saber, que aunque parezca que no tiene nada en cuenta siempre se acuerda de todos y cada uno de los detalles.
Que puedes mantener una conversación de más de tres horas haciendo que pierda un mínimo de tres autobuses, provocando que llegue dos horas tarde.
Y sobre todo, cabe decir lo grandísima persona que puede llegar a ser, aún perdiendo algo de relación siempre confiaré en que estará ahí, al igual que yo lo estaré.
Con todo esto quiero, desearte el mejor cumpleaños de tu vida, desearte unos 18 a lo grande, y pedirte también, que no permitas que nada ni nadie te cambie.
Ya son 18, unos cuantos años desde que eras este conguito de las fotos. :)
sábado, 19 de enero de 2013
Sutilmente
No sé que pretende este lío de incertidumbres.
Ya no lo siento como lo hacía hace tiempo, pero quedan resquicios aquí, que no se van,
que a veces se ausentan pero que siguen ahí,
no dejándome pensar, impidiéndome crear un poco de orden entre tanto desajuste de cardiopatías sensitivas.
Que ya no eres el mismo, ni me dejas ser la misma, como lo éramos cuando no importaba nada más.
Cuando lograbas mantener el equilibrio entre el exceso y el defecto, cuando manteníamos la distancia exacta entre el olvido y el ensueño. Cuando sólo esas veces, que te aseguro que me parecieron demasiadas pocas, lográbamos mantener el equilibrio, alcanzar la perfección.
Sólo entonces funcionaba.
Pero con mucho esfuerzo, lo echamos a perder. A la puñetera basura, o si prefieres al suelo, y lo pisoteamos una y otra vez.
Difiriendo en que para tí, arriesgar no estaba en tu lista de posibilidades, pero recaer te sigue sin importar.
martes, 1 de enero de 2013
Actuaremos por impulsos.
Definitivamente. Doy por zanjadas todas mis cuentas pendientes durantes estos últimos años.
Comienza uno nuevo, y como quien dice, año nuevo, vida nueva.
Mantener la cautela y saber mover bien tus fichas es el único secreto para mantenerlo todo estable, a pesar de todos y cada uno de los episodios surrealistas que se pongan por delante.
Así de relativa es la vida, y podría pasarmela entera contando mil historias realmente muy poco creíbles, pero muy ciertas, y me da la risa de inmediato.
Hacemos el balance de lo bueno y malo, como dice "Mecano", e inmediatamente se nos viene una sonrisa picarona con todos los momentos divertidos de ese año. Luego nos viene un hilo de melancolía, pero en la vida no todo son rosas, eso ya lo conocemos bien.
E inmediatamente nos da por bailar mentalmente. Felicidad joder, eso es lo que nos pasa.
Que soy una experta en joder lo que estaba empezando a arreglar, sí, pero me da igual, me lo paso bien.
Y finalmente, como suele ocurrir, aprendemos. De lo bueno, de lo malo, de lo mejor y lo peor, de lo triste, de lo feliz. De todo. Y con todo me quedo. Con todos y cada uno de los momentos que han formado parte de mí. Y quedan atrás, por fin, porque sabemos que el año nuevo nos sirve como un pequeño tránsito entre una etapa que dejamos atrás y otra que empezamos.
Los cambios para mí, siempre fueron buenos ;)
