Definitivamente. Doy por zanjadas todas mis cuentas pendientes durantes estos últimos años.
Comienza uno nuevo, y como quien dice, año nuevo, vida nueva.
Mantener la cautela y saber mover bien tus fichas es el único secreto para mantenerlo todo estable, a pesar de todos y cada uno de los episodios surrealistas que se pongan por delante.
Así de relativa es la vida, y podría pasarmela entera contando mil historias realmente muy poco creíbles, pero muy ciertas, y me da la risa de inmediato.
Hacemos el balance de lo bueno y malo, como dice "Mecano", e inmediatamente se nos viene una sonrisa picarona con todos los momentos divertidos de ese año. Luego nos viene un hilo de melancolía, pero en la vida no todo son rosas, eso ya lo conocemos bien.
E inmediatamente nos da por bailar mentalmente. Felicidad joder, eso es lo que nos pasa.
Que soy una experta en joder lo que estaba empezando a arreglar, sí, pero me da igual, me lo paso bien.
Y finalmente, como suele ocurrir, aprendemos. De lo bueno, de lo malo, de lo mejor y lo peor, de lo triste, de lo feliz. De todo. Y con todo me quedo. Con todos y cada uno de los momentos que han formado parte de mí. Y quedan atrás, por fin, porque sabemos que el año nuevo nos sirve como un pequeño tránsito entre una etapa que dejamos atrás y otra que empezamos.
Los cambios para mí, siempre fueron buenos ;)
martes, 1 de enero de 2013
Actuaremos por impulsos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario