domingo, 12 de mayo de 2013

Incertidumbre escrita en tu piel.

Cuando uno coge velocidad, el otro se prepara para el relevo, y así el equilibrio se mantiene en perfectas condiciones.
Cuando uno cae, el otro está ahí para hacer que no sea más que un tropezón sin importancia.
Me tienes, y creo que te tengo. Porque quiero tenerte. Porque quiero seguir contando noches, días, semanas, meses, minutos y segundos que me dejen sin aliento.
Cometer el delito de que lo más lejos que estés de mí sea a dos centímetros de mis labios, y arriesgarnos a ello durante mucho tiempo más.
Tenerte en sueños más que en mi almohada es difícil de llevar, pero prefiero soñarte a que la única pesadilla sea estar sin tí, porque mira, a estas alturas no creo que pudiera soportarlo.
Deshechar cualquier indicio de rutina monótona, haciendo de cada día a tu lado uno nuevo, pero sobre todo diferente, y si queremos, especial también.
Y si nos lo proponemos, podemos juntar miradas, abrazos, besos y caricias, pero únicamente con la complicidad de guinda, para que el cóctel, sea perfecto joder.

1 comentario: