lunes, 10 de noviembre de 2014

De domingos por la tarde. Y lluvia.

Tuve heridas abiertas que nadie supo cerrar.
Tuve, y tengo, cicatrices de algunas que un día consiguieron curarse
para no volver a doler nunca más. 
Un laberinto de emociones que temblaba
cada vez que chocaba con una pared al recorrerlo. 

No prometiste quedarte, pero estuviste. 
No has prometido volver, pero no te veo acercándote a lo lejos. 
Haciéndome temblar de ganas. 
O de miedo.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Vida. Mía.

Mil vueltas en la cama.
Un café frío al despertar.
Y unos ojos que no saben donde miran.

Hubo una vez que el 70% de mi no era agua,
era miedo,
y el 30% restante estaba formado de ti.
La deshidratación desapareció
con tu manía de hacerme sonreír.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Cualquier tiempo pasado fue mejor. O no.

Hay días que te pones a buscar entre apuntes de noches llenas de inspiración, y a veces encuentras cosas como estas, que te hacen pensar que escribir te llena, y te llenaba de vida: 


Tiéndele trampas al tiempo para que se pare aquí. 
Impídele que siga corriendo, cógele de los pies 
y que se quede quieto, que ya tendrá ocasiones de seguir.

lunes, 27 de octubre de 2014

TÚ. Y otras formas de autodestrucción.

Dicen que el que espera desespera y que al impaciente se le olvida la miel del presente, y realmente nunca me he visto tan identificada con estas palabras, ni así de atrapada entre dos extremos tan distintos.
Y maldigo a los dichosos extremos, yo, que siempre he sido muy de estar al borde de los abismos, hasta que me tiré, sin calcular, obviamente, el golpe que podía llegar a darme.
Y te lo das, una y otra vez como si de una pesadilla que se repite noche tras noche se tratase.


viernes, 24 de octubre de 2014

Querer cre(c)er

Creí en cada uno de nuestros besos.
En cada una de nuestras miradas.
En cada paso que dimos juntos,
pero creí todavía mas en cada paso que dimos separados.

miércoles, 1 de enero de 2014

Un hasta siempre y un recibimiento con los brazos abiertos.

Dicen que el 2013 ha sido un año duro, un año invadido por los problemas económicos, la corrupción política, la crisis económica y sobre todo la crisis social, la crisis de valores. Un año donde la falta de trabajo estaba a la orden del día, donde para muchos llegar a fin de mes era todo un récord, donde los que conseguían tener estudios universitarios eran todos unos privilegiados, donde aprender inglés era requisito mínimo para ser alguien de provecho.