domingo, 14 de octubre de 2012

Cada milímetro, cada latido.

Viernes.
Frio, lluvia y mucha noche por delante. Sofá, manta y tal vez una película.
En la mesa reina el tabaco a medio acabar, el cenicero lleno de colillas, y ahí fuera, en la calle, todo me da igual.
Seguramente estés a punto de llegar. Te abriré, me besarás y volveremos a fundirnos mutuamente como otras tantas veces.
Dejarás que se te escape una sonrisa al dejarme acariciar, al dejar que recorras cada milímetro de mi.
Esta noche, una vez más, la paso contigo.
Esta noche sin más, me dejo llevar y que todo fluya al compás de nuestros latidos.



Porque 90 minutos no puede durar el amor, pídeme más

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