viernes, 26 de octubre de 2012

Lo que me interesa

Ya sólo me interesan las buenas personas, conocer el dolor de la gente y ver si puedo aliviar de algún modo ese fardo.
Ya sólo me interesan los amigos que suman, los besos que restan penas, las caricias que se dan porque sí, los corazones envueltos para regalo.
Ya sólo me interesan las canciones que barren nubes, los poemas que transportan y los políticos que renuncian porque no les dejaban decir la verdad.
Sí, sólo me interesan las sonrisas que provoca un anciano, los que salen a vivir sin escudo, los que lo apuestan todo a la casilla de la ternura.
Ya sólo me interesan los bares donde esperan los abrazos, el corazón blanco de los niños, las palabras sin doble fondo.
Ya sólo me interesan las camisas que se abren para cerrar heridas y que los minutos de silencio sean porque estemos besando.

Marwan, cantautor y poeta.

jueves, 25 de octubre de 2012

Adrenalina vital.

Deberíamos soñar despiertos, dormir en las nubes, y llorar después de muertos.
Bailar cantando, reír saltando y discutir callados.
Pensar en blanco, mirar cegados y oír gritando.
Dar la vuelta al sentido de las cosas para encontrar la perspectiva perfecta.
Hacer de lo malo el mejor de nuestros aprendizajes, sentir el positivismo de cada obstáculo y superar con creces cada dificultad.
Que soñar esta permitido siempre que sepamos aterrizar, la fuerza del alma mueve infinitos y el miedo a volar nos cierra el camino.
Saltar es la única manera de enfrentarnos a la realidad, saltar es la única manera de bailar sin pisar piedras en nuestro camino.
En este mundo, las dificultades deberían servirnos únicamente para ser más fuertes.

Confío en ella. (T)

miércoles, 24 de octubre de 2012

Cambios repentinos.

Un paréntesis. Sí, un paréntesis de buenos momentos, de comodidad y estabilidad. Efímero, pero sincero. Como los paréntesis de verdad, que ocupan espacios cortos dentro de una frase y todos tienen fin, estos paréntesis de los que hablo son etapas momentáneas de la vida.
El fin de este paréntesis supone un suspiro, un favor al valor que faltaba, al atrevimiento de llevarlo a cabo.
La claridad, la brevedad y la simpleza marcan el fin de este paréntesis, que como cada cierre de una etapa, abre las puertas a un abanico de vivencias.
La palabra fin me empieza hasta gustar, porque de las experiencias estamos hechos y por ello cada uno de estos fines forman parte de mi.

Y esque dicen, que lo bueno si breve, dos veces bueno.

jueves, 18 de octubre de 2012

Pilares ausentes

Momentos. Momentos en los que te das cuenta de que en este mundo, estás SOLO. Y cuando digo solo me refiero a eso, que no hay amistades o fraternidades que valgan el las que puedas apoyarte, porque por muy estables que sean en tu vida, en ciertos momentos se tambalean.
Hay pilares que sostienen nuestro mundo de insegurudades, miedos y dificultades en la vida. Amigos, amigas, hermanos, hermanas, padres, madres, abuelos, abuelas, primos, primas... Todas estas personas forman parte de nosotros y al fin y al cabo son por los que nos levantamos cada día y vivimos con ilusión. ¿O no es verdad?
En mi opinión, este es el tópico que creamos en nuestra vida desde que nacemos, pero en realidad no nos damos cuenta que crear relaciones de dependencia con estas personas sólo nos sirve para hacernos más débiles. En momentos puntuales, cuando estos pilares se ausentan, nuestro mundo y fuerza vital se pueden venir abajo en cuestión de segundos.
Por otro lado la palabra SOLEDAD nos aterroriza. Otro de los tantos tópicos sociales, ¿por qué ha de asustarnos este estado de ánimo?
Si lo relacionamos con lo anterior, la soledad sólo se da cuando no tenemos el apoyo de esos pilares, por lo tanto, lo más sencillo y práctico en esta vida de falsas creencias es apoyarte única y exclusivamente en ti mismo. Ese será el principal soporte que te mantendrá estable el resto de tu vida, teniendo como pilares externos y secundarios a esas personas que forman parte de nosotros, pero que si fallan, ya no tendremos por qué derrumbarnos.

"El miedo tan sólo es una creación de la mente humana"

domingo, 14 de octubre de 2012

Seres inertes.

Dicen, que la confianza se gana con el tiempo. Yo les digo que se se vallan a tomar por culo.
La relatividad del tiempo influye en la relatividad de la confianza.
Seres inertes son los que, habiendo tenido tiempo y las ganas suficientes como para ganarsela, lo han desperdiciado por poco que fuese.
Sencillamente, la confianza se gana según las ganas que tengas de conseguirla, pero si no hay algo que nos impulse a ello, esta nunca brillará.
Las oportunidades perfectas hacen que esa confianza pueda o no darse entre dos personas.
A lo largo de nuestra vida hay personas que pasan desapercibidas, personas que permanecen eternamente en nuestras almas, personas pasajeras, o incluso personas ausentes que al fin y al cabo siempre están ahí. Dentro de todos estos tipos de personas, estoy segura de que todas ellas han tenido la oportunidad perfecta para poder ganarse nuestra confianza, el conflicto está en la casualidad, si esta no se da, no hay confianza que valga, y entendemos por casualidad aquella chispa que nos enciende a la vida en el momento preciso, en el lugar y en la circunstancia exacta.

Todas las personas tienen un rincón en nuestras almas, pero al igual que la confianza cuesta ganarla, es cuestión de segundos lograr perderla.
Por ello cultivarla y conservar a las personas que nos importan, es nuestra principal tarea en esta vida.

Cada milímetro, cada latido.

Viernes.
Frio, lluvia y mucha noche por delante. Sofá, manta y tal vez una película.
En la mesa reina el tabaco a medio acabar, el cenicero lleno de colillas, y ahí fuera, en la calle, todo me da igual.
Seguramente estés a punto de llegar. Te abriré, me besarás y volveremos a fundirnos mutuamente como otras tantas veces.
Dejarás que se te escape una sonrisa al dejarme acariciar, al dejar que recorras cada milímetro de mi.
Esta noche, una vez más, la paso contigo.
Esta noche sin más, me dejo llevar y que todo fluya al compás de nuestros latidos.



Porque 90 minutos no puede durar el amor, pídeme más

Mis infinitos.

Mi vida, un doble infinito.
Ellas. Las que rigen mis días.
Las que guían mis pasos.
Las que me hacen vivir.
Ellas. Tan simples y delicadas.
Tan llenas de vida
Tan llenas de magia.
Ellas. Una mi madre.
Otra, mi hermana.