lunes, 10 de noviembre de 2014

De domingos por la tarde. Y lluvia.

Tuve heridas abiertas que nadie supo cerrar.
Tuve, y tengo, cicatrices de algunas que un día consiguieron curarse
para no volver a doler nunca más. 
Un laberinto de emociones que temblaba
cada vez que chocaba con una pared al recorrerlo. 

No prometiste quedarte, pero estuviste. 
No has prometido volver, pero no te veo acercándote a lo lejos. 
Haciéndome temblar de ganas. 
O de miedo.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Vida. Mía.

Mil vueltas en la cama.
Un café frío al despertar.
Y unos ojos que no saben donde miran.

Hubo una vez que el 70% de mi no era agua,
era miedo,
y el 30% restante estaba formado de ti.
La deshidratación desapareció
con tu manía de hacerme sonreír.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Cualquier tiempo pasado fue mejor. O no.

Hay días que te pones a buscar entre apuntes de noches llenas de inspiración, y a veces encuentras cosas como estas, que te hacen pensar que escribir te llena, y te llenaba de vida: 


Tiéndele trampas al tiempo para que se pare aquí. 
Impídele que siga corriendo, cógele de los pies 
y que se quede quieto, que ya tendrá ocasiones de seguir.