Dicen que el que espera desespera y que al impaciente se le olvida la miel del presente, y realmente nunca me he visto tan identificada con estas palabras, ni así de atrapada entre dos extremos tan distintos.
Y maldigo a los dichosos extremos, yo, que siempre he sido muy de estar al borde de los abismos, hasta que me tiré, sin calcular, obviamente, el golpe que podía llegar a darme.
Y te lo das, una y otra vez como si de una pesadilla que se repite noche tras noche se tratase.
lunes, 27 de octubre de 2014
viernes, 24 de octubre de 2014
Querer cre(c)er
Creí en cada uno de nuestros besos.
En cada una de nuestras miradas.
En cada paso que dimos juntos,
pero creí todavía mas en cada paso que dimos separados.
En cada una de nuestras miradas.
En cada paso que dimos juntos,
pero creí todavía mas en cada paso que dimos separados.
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