Es el simple roce piel a piel, ese que hace que se te paralice el corazón durante tres segundos y luego vuelva a la carga a mil pulsaciones por minuto.
Pero esa sensación no la provoca cualquiera, ni un simple desenfreno de una noche, ni un típico amor efímero de verano.
Sólo las excepciones saben causar esencia y dejar huella, y has sabido bien como hacerlo desde el principio.
Cambiar el "derecho a roce" por el roce con derecho fue la mejor elección entre todos los errores cometidos, pero a veces hace falta darte unas cuantas hostias, hablando mal y pronto, para ser realmente consciente de eso que siempre ha estado delante de tus narices.
Elegí quedarme con lo verdaderamente bueno, y es que donde estén las caricias por la espalda, que se quiten los besos borrachos de tanta lujuria y tan poco sentimiento.
Me he quedado con esas miradas que piden a gritos una cama donde arreglar los asuntos pendientes, con las risas ensordecedoras que callan todo lo que podrías decir con un simple beso, con discusiones que acaban con insultos llenos de inocencia y ternura, con noches que sueñan amaneceres conjuntos.
Creo en el hoy por encima de cualquier para siempre, y es que esto no va de dudas ni miedos, sino de ganas de tí.
lunes, 29 de abril de 2013
Cuentas pendientes.
sábado, 20 de abril de 2013
FELICIDAD y otras drogas psicotrópicas
Como el jodido big-bang que dio inicio a lo que hoy somos.
Como el sol en pleno invierno.
Como el primer trago de agua en un domingo de resaca y como la primera copa que te lleva a otras tantas más.
Como cuando consigues sentarte en el asiento de ese tren que creías perder.
Como reírte hasta llorar.
Como gritar a los cuatro vientos un ¡hola! desmesurado y que encima, el eco te responda.
También, es como conseguir sacar ese maldito ejercicio de matemáticas que veías imposible de resolver.
Como el primer baño del verano.
Como el aprobado en filosofía.
Como la brisa de un dia soleado.
Igual que un te quiero susurrado...
Como el tú y el yo.
Como reírte a carcajadas y que la gente te mire como si de un loco se tratara.
Como acordarte de algo que te haga sonreír...
Así, de la misma manera, es poder mirarte y sentir tranquilidad.