Conozco de sobra tu mirada.
He conseguido descifrarla.
He conseguido también hablarte a través de la mía.
Conozco lo suficiente tus palabras.
Sé cuando guardan sinceridad y certeza.
Sé también lo precisas y calculadas que son cada una de ellas.
Conozco, lo justo, tu ritmo cardíaco cuando estás conmigo.
Puedo saber cuando está a punto de darte un vuelco.
Puedo saber también cómo estabilizarlo en cuestión de segundos.
Conozco, y podría calcarlo con los ojos cerrados, las comisuras y el relieve de tus labios.
Soy capaz de sentir a través de ellos.
Soy capaz también de vivir de tus besos.
Que sabes que soy tan transparente como el agua.
Porque puedo equivocarme pero no te engañaría.
Puedo girar bastante más deprisa de lo que luego tardo en equilibrarme.
Puedo maltratarlo todo aunque lo quiera,
y hay cuando no tengo nada y puedo con todo,
y hay cuando no puedo con nada y, además, no lo quiero.
Que el "se mira pero no se toca" equivale al "se siente pero no se entiende" y mírame, haciéndome un hueco en tu vida, tocando lo que se mira y entendiendo lo que se siente.
Y que al fin y al cabo, soy solo el delirio en ayunas de nuestras intenciones reflejadas en miradas. Solo eso, solo reacción, solo sentimiento.
sábado, 30 de marzo de 2013
Ingenuidad en las miradas.
martes, 19 de marzo de 2013
Alternancia de latidos
Suspiros, de vida, de sentimientos.
Cada mirada, cada caricia, cada roce piel a piel.
Cada momento, cada palabra, cada recuerdo de tí y de mí.
Cada abrazo, cada beso, cada pálpito...
Cuando uno y uno no suman dos, sino un todo completo, un todo perfecto, cuando la confianza ya no es sólo eso, sino pura complicidad. Cuando los momentos pasan a ser recuerdos llenos de tí y de mí, cuando al mirarte siento como si llevase toda la vida.
Cuando todo esto te hace darte cuenta de todo lo que puede llegar a significar alguien en cuestión de escasas semanas, sientes que no es mera casualidad, ni es un: bueno vamos a probar a ver que tal.
Cuando el sentimiento se cruza por medio, es mucho más complejo que eso, es un: te quiero, aquí, ahora y por mucho más tiempo.
lunes, 4 de marzo de 2013
Únicamente.
Miedo al daño, tanto dado como recibido.
Miedo a sufrir.
Miedo a sentir demasiado.
Miedo a que te alejes más de la cuenta cuando ya no sé estar sin tí.
Miedo al miedo...
Sé que el miedo puede estar, pero no va a frenarme ni impedirme quererte un poco más de la cuenta.
Es tanto lo que queda por sentir que da miedo pensarlo, pero no sentirlo.
Con tanto y con tan poco se ha echo grande la ilusión y tengo la certeza de que lo más lejos que quiero estar de tí, es a tu lado.