Se despertó.
Asustada por lo grande que le quedaba la vida,
en esos momentos.
Por los kilos y kilos de esperanza, seguridad y confianza
que había perdido los últimos meses.
Se despertó.
Y se dio cuenta
de lo mucho que tenía pendiente,
de lo mucho que había perdido.
pero sobre todo,
de lo mucho que podía ganar
con un poco de esfuerzo.
Se despertó,
con pánico de volverse a dormir
por si sus sueños se hacían pesadillas,
por si volvía a despertarse y ver
lo puta
que la vida,
había sido con ella.
Con miedo de
poder perderlo todo
sin un poquito a cambio
de lo que había dado.
Se despertó,
y entonces,
nunca más quiso volver a abrir los ojos.