No pretendo que me entiendas, ni quiero.
Que la vida es fácil si uno quiere pero tengo el don de complicarme
y se me da bastante bien.
Busqué sonrisas donde solo había amargura y me aparté.
Me aparté de la toxicidad de quienes no pretenden seguir teniéndote,
de quienes no buscan lo mismo que tú en ellos,
de quienes no aportan pero te absorben.
Mi ley es darlo todo por quien crees que lo merece,
siempre y cuando sepa aceptarlo y agradecerlo.
Si no lo hacen, adiós muy buenas y encantada de este tiempo.
Una sociedad en la que cada uno mira por no mancharse el culo es una sociedad pobre.
Pobre en cuanto a cosas que aportar al resto.
Porque si no recibimos nos cansamos ,
pero mira, yo no estoy dispuesta a que la balanza solo tire a un lado
cuando se trata de personas.
Y daré todo lo que esté en mi mano,
de eso no te quepa la menor duda,
pero cuídalo que se estropea rápido.
Cuida la amistad, cuida el amor, cuida la fraternidad.
Que estamos ya muy hartos de personas que no valoran lo realmente bueno
y el tiempo nadie nos lo devuelve así que no estamos para perderlo.
Que todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario
así que confía, solo confía porque solo queda eso.
Perdona una y no dos
porque a la segunda el tonto ya eres tú y no el que te traiciona.
Prioriza, pero hazlo bien.
No priorices egoístamente porque es lo que te apetece,
hazlo según lo que sea necesario en cada único momento.
Acuérdate de quien estuvo y de quien no también,
porque todos somos un poco despistados cuando somos felices.
Despistados, no egoístas, que egoísta es otro nivel de despiste y eso ya no tiene escusas.
Simplemente aprende, aprende a valorar lo que tienes
y a mantener lo que se merece permanecer contigo.
A cuidar lo que fácil se deteriora y a guardar lo que vale,
que a veces, si no siempre, es más que todo
Y no supliques lo que pudiste tener,
que si no lo tienes porque no hayas querido
entonces no merece la pena tenerlo.
Solo cuida de ti, para después cuidar del resto.

